QUE VEMOS CUANDO NOS VEMOS ?


NO MUERAS CON EL CEREBRO VIRGEN, POR FAVOR !!!!!
SOMOS EL RESULTADO DE LO QUE PENSAMOS.
LO QUE NO SE CUIDA, SE PIERDE ...


02/01/2011

Feliz Año !!!

La frase que más he escuchado en estos días es "no puedo creer lo rápido que se pasó el año!". No puedo evitar cada vez que soy confrontado con la aceleración del tiempo, que mi mente se dispare convirtiédome en un físico con mezcla de astrónomo y relojero buscando la respuesta más inteligente al por qué las agujas del reloj se aceleran. Será la alineación de planetas o solo un acuerdo de relojes aburridos de contar el tiempo que no les pasa más?. Mi conclusión siempre es la misma, pongo mi mejor cara de reflexión y profunda meditación y digo " el tiempo se pasa volando" que es como decir algo y no decir nada. Igual se paso volando el 2010.
Si hay algo en la vida que no podemos evitar es que pase el tiempo. Amanece por más difícil que sea el día para nosotros y que en lo profundo está esa sensación de querer evitar un día nuevo. Anochece por más feliz que haya sido el día aunque uno no quisiera terminarlo. Al tiempo no podemos controlarlo y en verdad, la vida está llena de cosas que no podemos controlar por más esfuerzo que hagamos.Comienza un año y algo parecería decir que se termina una etapa. En muchos, se renueva la expectativa de un tiempo nuevo. Nos llena, aunque sea por esos primeros minutos del año, una sensación de alegría. Nos deseamos felicidades entre abrazos y algunas lágrimas. Nos decimos palabras alentadoras, "éste es tu año", "en este año viene todo lo que esperás" y muchas frases más de corazones sinceros, de gente que nos quiere y quiere vernos bien.
La verdad es que nada cambió. El tiempo sólo siguió su inevitable curso. Al otro día nos levantamos con los mismos problemas, las mismas limitaciones y hasta las mismas frustraciones del año anterior. Perdimos en poco tiempo la alegría y volvemos a decir "todo es igual".NO ES CIERTO, algo cambió. Renació la expectativa, nos sentimos felices de saber que por delante está la posibillidad de cambios, de cosas nuevas. Un consejo de DIOS que siempre me gustó es " No digas que el tiempo pasado fue mejor porque no lo dirás con sabiduría " Ec. 7.10. No podemos cambiar el pasado pero podemos elegir como vivir, porque un día el futuro será presente y el presente será pasado.
Te aliento para que no pierdas las expectativas, la esperanza. Hay tiempos difíciles, hay momentos tristes, si , es cierto. La vida está llena de cosas que quisiéramos no vivirlas pero así como el tiempo, es inevitable que pasen.Empezá el año mirando hacia adelante. Tu pasado NO va poder alcanzarte cuando dejes de mirarlo. Basta de llorar por lo que perdiste, comenzá a alcanzar lo que deseás. Perdoná, pedí perdón. Pensa cómo querés vivir. Necesitamos volver a darle importancia a DIOS. No en palabras que suenen religiosas sino en vidas que tengan paz. Hacer de nuestras vidas historias de pasión, de amor y hacernos viejitos juntos como soñamos, está en nuestras manos.
El paso del tiempo es inevitable, entonces elijamos como vivirlo.
LO MEJOR ESTA POR VENIR !!! Vamos por el 2011

24/05/2010

Pequeñas reflexiones de la vida de casados

Y CUAL ES EL PROBLEMA ? Él venía con esa cara de cansancio y agotamiento, esa que los hombre solemos poner en algunos momentos de la vida. Se podía notar en su mirada, en sus gestos y en la forma en que le hablaba, que las cosas no estaban bien. Cansado de caminar sin rumbo, de solo verlo y sin conocerlo se sabía que no faltaba mucho para que diera por terminada una etapa de su vida que no lo estaba haciendo feliz. Ella lo miraba desorientada. Parecía no tener muchas más palabras que las pocas que salían de su boca buscando una respuesta. Su pregunta repetida una y otra vez no dejaba de ser un pedido de auxilio. Lo seguía, trataba de frenarlo en una determinación casi tomada por él. Sus pasos de mujer siempre más cortos no alcanzaban para ponerse por delante. Trató de tomarlo de un brazo y repetidas veces le dijo: "Carlos, ¿cuál es el problema?. En Carlos esa frase parecía tener un sin fin de respuestas que ella no entendía. Él en su silencio y su indiferencia no quería seguir explicando una y otra vez que ese no era el queso que le gustaba, que ella siempre le compraba el light y que un salamin no engordaba tanto. Cualquier hombre siente que su mundo pierde sentido después de dos horas en un Supermercado y más si te compran el queso que no te gusta y te sacan el salamin que elegiste del chango. Ella lo miraba y volvió a lo mismo, a decir "¿ y cuál es el problema ?". En realidad no había nada tan grave, solo que él se había obstinado en no cambiar el queso y no volver por otro manjar, su valioso salamin. Ser un poco infantiles no es una cualidad masculina, es más bien una estrategia que usamos para mostrarle al otro nuestro enojo.La verdad es que nos pasan cosas en la vida que son tan insignificantes a la hora de los problemas. Planteamos situaciones que, cuando pasan, nos causan un poco de gracia pero deberían darnos más un poco de vergüenza. Es cierto que muchas veces el otro no entiende, ¿por qué algunas cosas para nosotros se convierten en situaciones casi insoslayables?. También es cierto, que hay una palabra que nos gusta usarla poco, porque parece que es sólo para cosas graves y se nos cuela en la vida mucho más seguido de lo que nos parece, EL ORGULLO.Siempre es más fácil ver que los orgullosos son los demás. El orgullo forma parte del corazón del hombre aun desde el pecado de Adán. Pensar que sin DIOS se puede vivir, eso también es orgullo. La mentira siempre entra de alguna forma un poco más liviana de lo que verdaderamente es. Intenta que podamos tomarla sin darnos cuenta. El corazón orgulloso, es pecado (Pr. 24.4). Perdemos demasiado tiempo de la vida tratando que el otro entienda cosas que nunca explicamos, que las podemos solucionar o que no son tan graves. Alguna vez también te tocó ser el que pregunto "... ¿y cuál es el problema? Hay un consejo de DIOS para que aprendamos a vivir mejor que dice "Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos ..."(Ef.4.31) La verdadera lucha no es contra todo los demás, es contra nosotros mismos cada vez que nos sentimos NO valorados. Dejemos de lado esas pequeñas cosas que nos hacen perder momentos de la vida. Acordate que el diablo es un ladrón, PERO LA PUERTA DE TU CASA LA ABRÍS VOS. Aprendamos a pedir perdón más que a exigirlo. No vale la pena marcar el corazón de los que amamos por pequeñeces de la vida. Ayer abrí un mueble y vi una araña de un tamaño bastante importante. Los que me conocen saben que no es uno de mis animales salvajes preferidos. Creo que si hubiera sido tan grande como yo la vi podría haberme comido un brazo de una sola mordida. Cerré bien rápido la puerta, no podía darle la posibilidad que escape. Tampoco podía arriesgarme a que sean más de una. Tomé un arma letal como es un zapato en las manos de un cobarde y abrí rápidamente la puerta. Siempre funciona el factor sorpresa!. Lo que vi me asombro muchísimo. No era una araña! era solo una pelusa. No dejes que las pelusas de tu vida te hagan vivir como si fueran a matarte. Se puede vivir mejor !! Gus

20/03/2010

Pequeñas reflexiones de la vida de casados

SEGURIDAD
Hace un tiempo sali del banco con una suma de dinero y al caminar unas cuadras se acerco alguien y me dijo que le diera el dinero que tenia guardado y hasta me dijo donde lo habia guardado. Despues de ese dia y durante un largo tiempo senti esa sensacion que en cualquier momento podian volver a robarme. Sentia que me miraban, que me seguian, que podian hacerme algo y muchas sensaciones mas. El mayor problema no era lo que me robaron sino lo que habian generado en mi. Algo se habia roto, algo ya no era lo de antes, algo me quito la paz. ME ROBARON LA SEGURIDAD, me habian robado esa sensacion de caminar sin pensar que algo podia suceder. Me habian robado la paz.
Algunas veces en los matrimonios sin darnos cuenta,ponemos en juego la seguridad de la relacion, la seguridad de la pareja. En momentos de crisis usamos frases como "me voy a ir de casa", "me tenes cansado", "ojala no te hubiese conocido", "un dia voy a encontrar a alguien que me quiera de verdad", "te voy a hacer las valijas" y podriamos citar miles mas. Frases como estas son dichas con enojo, algunas veces con cierto cansancio del otro y por las situaciones que vivimos. Lo que no tenemos , es la real dimension de lo que esas palabras producen en los tres aspectos mas importanttes de la relacion, que son, YO, EL OTRO Y LA RELACION. Le vamos dando fragilidad, vamos rompiendo la integridad de ser una sola carne, tal como DIOS dice que somos. Llenamos nuestros pensamientos de la posibilidad de que mejor que cambiar las situaciones, es abandonar las relaciones. Generamos el temor de no hablar de ciertas cosas, de no hacer otras, no sea cosa que se vaya de casa. Se convierten en palabras de enojo en momentos dificiles, palabras que solo se dicen con intencion de herir un poco al otro como si fuera tu enemigo, en palabras de amenazas. Los hijos no son ajenos y viven con el temor de perder a sus padres, temor de que sus familias se rompan y la peor marca que quedara en sus vidas es el aprender que en vez de tener relaciones sanas y satisfactorias, cuando eso no pase abandonen la relacion.
Si pusiste en juego muchas veces la seguridad de tu matrimonio volvé atrás, reconocelo, pedí perdón. Por sobre todas las cosas hagan un pacto que no importa cual sea la situacion, cual sea el problema, lo ultimo que van a poner en juego es la seguridad del amor.
MATRIMONIOS SANOS DAN HIJOS SANOS.
Se puede vivir mejor.

15/03/2010

Me quede ciego !

Hay días donde uno no debería hacer aquellas cosas que no tiene ganas de hacer. No había sido un día fácil, diría mejor que hubiera preferido que fuera uno de esos días donde te levantas a las 7 de la mañana y te gustaría que a las 9.30 de esa misma mañana hubiese terminado. Esto aunque me gusta pensar que mañana puede ser mejor. Casi como pasado una eternidad de penurias, esas que cuando pasan a uno, no puede creer que todo lo que te pasó de lejos se lo vea tan simple, tan humano y tan normal que hasta a mi me podía pasar. Así llegó la tarde.
Tenía una consulta médica y era la hora de ir. El sol estaba a pleno parecía que no tenía muchas ganas de irse. Me dí cuenta que no había visto que ese día el mismo sol que me molestaba, podía convertirse en algo que iba a desear ver al menos una vez más. Iba engañado por todo lo que me molestaba y le sumé a eso al pobre sol, que no hacía más que mostrarme una vez más lo bueno que era poder verlo. Ese día ví pocas cosas que me hubiese gustado volver a ver pero me dí cuenta de cuántas cosas que parecen insignificante se vuelven valiosas en un instante de la vida.Sonrisas, caras, ojos, manos que me parecía normal ver se convertirían en una negra oscuridad en la que solo mis manos al tocarlas podrían atravesar para decirme cómo son. Mis manos deberían mostrarme cómo sería el rostro sonriente de los que amo al escucharlos reír y mis manos secarían alguna lágrima para saber que alguien llora. Nunca pensé que perder la vista podría robarme tanto. Nunca pensé que esta oscuridad era ladrona de tantos momentos que mi mente registraba para volverlos a recordar.
Empecé a caminar por ese pasillo pensando que lo peor del día había pasado. Después de una seguidilla de sensaciones que me cansaban, me frustraban y desanimaban, pensaba que ya nada peor me podía pasar. El día no había terminado. Estaba en el bajo Belgrano, una zona de Buenos Aires que siempre me había gustado. Ese día, era lo mismo que fuera cualquier otra, es decir había perdido ese encanto que siempre tuvo. Bajé del auto. Caminé y toqué el timbre para anunciarme. Alguien me dijo que subiera que me estaban esperando. Entré, tomé el ascensor hasta el piso 5. Bajé. Era uno de esos edificios en los que había una pequeña ventana que apenas alumbraba las escaleras y un largo pasillo a mi izquierda que me esperaba. Pasillos con muchas puertas que uno no conoce. Siempre me dió curiosidad poder escuchar que pasa del otro lado de las puertas. Cuántos mundos en tan poco espacio!. Igualmente, ese día ni mi curiosidad de los mundos ajenos despertó para darme intriga, sólo quería irme a mi casa, de verdad quería terminar el día.
Caminé hasta esos botones con luz que uno aprieta y mágicamente se prende una seguidilla de luces que convierte el pasillo en una pista de aterrizaje con luces en el techo. Caminé, repetí unas veinte veces que no tenía ganas de estar ahí. Seguí, total eran sólo unos minutos. El pasillo era largo y sin ventanas, no me había dado cuenta que lo largo era hasta que al llegar a la puerta indicada miré mis pasos, el camino recorrido y un ascensor que por lo lejos parecía para enanos.Antes de tocar el timbre hice un gesto, esos que al menos para mí da esa sensación de cambiarme la cara, como si me pusiera una máscara. Puse mis manos en la cara respire profundo. Con mis ojos tapados por mis manos traté de relajarme, incliné mi cabeza hacia delante y atrás. Presioné un poco mis ojos, de chico me gustaba ver las figuras que aparecían cuando los presionaba pero hoy no quería ver nada. Claro que nunca pensé que la frase "ver nada" podría ser tan literal.
Respiré una vez más, quité las manos de mis ojos y aún cerrados volví a respirar. Mi corazón había empezado a relajarse pero el pobre no sabía que en un instante comenzaría a latir desesperadamente. Conté hasta tres en mi mente para que cuando tocara el timbre y me abrieran, la mejor sonrisa practicada hiciera su debut de falsedad, saliera a escena e hiciera su mejor obra. La parodia de “que bien estoy” estaba una vez más por estrenarse cuando el telón en forma de puerta del departamento 509 se abriera. Estaba listo, todo bajo control. Mi buena cara y mi sonrisa para regalar estaban preparadas. Una respiración más y a escena.
Volví a frotar mi cara como para reconocerla. Mientras mis ojos seguían cerrados, en esos segundos que parecen salir del tiempo de los otros para ser el tiempo de uno, volví a pensar si me quedaba o me iba. Decidí quedarme. Quité mis manos de los ojos, volví al tiempo del resto de los vivientes y abrí los ojos para darme cuenta que estaba en la más profunda oscuridad.El tiempo se detuvo y creo que mi corazón también , pero fue solo para tomar impulso y latir más rápido en la más absoluta desesperación. No podía creer lo que me pasaba, me había quedado ciego! y eso era lo último que esperaba me pasara en ese día. Ahora si que era una pesadilla de la que quería despertar. Ciego? no! pensé una y otra vez; CIEGO NO DIOS MIO, ¿ QUE ME PASO ?
Me di cuenta que ese día había estado ciego todo el día, habían pasado por mi lado un montón de cosas que no había podido ver. No ví gestos de amor de gente que me ama, no ví sonrisas, no ví brillar el sol en todo el día. No ví lo verde que estaban los árboles, no ví las flores, no ví que no era tan grave todo lo que me pasaba. Solo los ciegos saben lo que es no ver. La vida nos regala momentos que nos dejan ciegos. Cegados por el enojo, la forestación, el desánimo. Ciegos de amor. Ciegos de odio. Las tristezas profundas que se aferran al corazón nos quitan la vista. Parecería que no vamos a poder dejar de llorar nunca más. Regalos de la vida que hubiésemos preferido no recibir aunque muchas veces no dependía de nosotros la opción de tenerlos. Cegueras momentáneas que parecen eternas, nos hacen caminar en la tristeza, la forestación y un grito silencioso de profundo dolor que algunas veces nadie escucha. ¿Por qué tenía que pasarme esto a mí? ¿por qué justo ahora que era feliz? y una lista interminable de por ques que no tienen respuesta.
La ceguera nos quita la posibilidad de ver el mundo como realmente es. Un agujero negro de sensaciones encontradas nos debilitan llevándose momentos que no podremos registrar en nuestras vidas solo porque no los pudimos ver. Empezamos a perdernos momentos únicos solo por querer que prevalezca el enojo y otras sensaciones que solo nos roban.Nadie empieza a caminar otra vez para que veas sus pasos nuevamente. No hay bebé que te devuelva una sonrisa que no viste llegar a sus labios. No hay como ver a quien extiende sus brazos para decirte que te ama en un espacio donde todo es absoluta oscuridad. Perder empieza a ser una palabra cotidiana y la frustración, una herida sangrante que poco a poco va matando, aunque algunas veces, esto, tampoco lo vemos.
Un día JESÚS se encuentra con una mujer y le dice "Si supieras con quién estás hablando, vos me pedirías a mi" S.Juan 4.10. Ella no podía ver que el que le hablaba podía cambiar su vida. Una de las cosas que perdemos por andar ciegos es ver a DIOS como el que puede darnos PAZ, necesitamos a DIOS. Todos conocemos el dolor es parte de la vida, podemos ser sanados. Podemos volver a reír. Podemos ponernos de pie. Podemos hacer que valga la pena estar vivos. Es cierto que hay situaciones dolorosas, que nos han ofendido, han abusado de algunos, nos han defraudado. Sentimos que jamás podríamos perdonar. Nadie habla mejor del dolor de uno, que uno mismo. Algunas veces la ceguera termina siendo una elección, alguna vez debemos darnos cuenta que no vale perder lo que no podremos recuperar. Nadie te va a devolver la sonrisa de un hijo, ni siquiera vos mismo puedas regalar la sonrisa que no diste por no ver cuánto otros la necesitaban.Cuando el reloj volvió a funcionar, cuando los segundos no fueron más horas, giré mi cabeza buscando un auxilio. Detrás de mi solo había oscuridad, frente a mí, también.
Un pasillo largo que antes pareció una pista de aterrizaje ahora solo tenía una pequeña luz en el fondo que me hizo creer que había empezado a recuperar la viste. Seguí buscando ayuda y a mi lado, aunque no había visto, estaba el botón colorado. Lo presioné y todo se iluminó. Me puse tan feliz de saber que no era ciego! que todo lo que me había pasado en el día no era nada por lo que valiera la pena seguir perdiéndome la vida.
Que ciego fui!.
En mi vida DIOS muchas veces sigue siendo ese botón colorado que vuelve a darme PAZ.
Estoy convencido que SE PUEDE VIVIR MEJOR!
Gus

Para pensar ....

PERFUME A TUS PIES

Bendecire - Miel San Marcos

Si hubiera estado alli ...